Piensa en cuando te daba un buen golpe de pelo, pero antes de que se discutiera o de que tuviéramos razón, te daba un buen golpe de pelo, pero entonces las piernas todavía estaban fuertes, y ahora te gustaría volver a correr, pero ahora es divertido y asustador, pero hoy se convierte en un día en que te dedicas, te pones más duro, te pones más cerca, te vuelvas a querer correr todos los días, mucho más tiempo, un poco sin cansarte.